Me acuerdo y digo: “qué hijo de puta”... o “qué borrachos de mierda”.
Hasta me pareció planeado. Pero no sé. Difícil.
Lo que supongo es esto: que estaban todos —el hijo de puta y compañía— tomando en algún barcito o en alguna casa. Todos amigos, conocidos.
Y quizás después —con ganas de tomar también un poco de aire— se fueron a alguna esquina (por eso la caja de vino vacía).
Digo quizás porque era una noche bastante fría para estar al aire libre.
Pero con estos borrachos, todo puede pasar. Eso es seguro.
Mientras tomaban al resguardo, ya los ánimos, el ambiente y la sangre se habían calentado. Seguro respiraban el aire caldeado.
Surgieron algunos cruces. Algunas malas cartas. Algún dinero que se debía. Algún cobrador impaciente.
Algo de eso.
¿Celos? Puede ser también. Todo puede ser.
Entonces se decide ajustar los términos.
El hijo de puta y un contrincante se desafían: sacar la bronca, marcar la cancha, cobrarse aunque sea unos golpes.
Claramente el hijo de puta pegaba más fuerte —porque era grandote el tipo.
Entonces el otro hace una seña y entra en escena un ayudante, el alcahuete. O quizás otro cobrador, otra bronca, otro que antes cobró golpes y ahora quiere devolverlos. Otro ofendido.
El hijo de puta mira a los costados. Ninguno de los otros salta por él. Todos quietos. Al contrario: lo rodean. Se aseguran de que no escape.
Uno escupe al piso, y entre todos le propinan golpes. Él responde con puños y patadas. Grita: “Para amigos así, ¿quién quiere enemigos?”
Entre el revoltijo, una de esas patadas va a parar al muslo de otro hijo de puta —uno peor y más borracho —que, para el asombro de los otros borrachos —los que solo tiran piñas, patadas y escupitajos —,desenvaina y le clava un puntazo en la nuca.
Ahí todos se quedan quietos de nuevo. Pero expectantes: mirando la faca que goteaba y la remera que se teñía de rojo poco a poco.
El hijo de puta cae de rodillas, y después de cara al barro. Seguramente lanzando alguna puteada, mirando a sus acompañantes con los ojos torcidos.
Lo miran desplomarse. Y al mirar, se les pasa la borrachera.
Algunos corren....
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